Semana Santa: Tradiciones y significados...





Semana Santa es una época llena de tradiciones que se celebra en todo el mundo católico, y cada país y ciudad le da el colorido que lo caracteriza, que va muy de la mano con la celebración de los misterios que se contemplan y de los que se hace refelcción.

TODO TIENE UNA RAZON DE SER. Alguna vez nos hemos preguntado: ¿Por qué se utilizan ramos en el inicio de la Semana Santa?, ¿qué se hace con ellas? ¿Por qué el sábado las iglesias permanecen apagadas, sin imágenes? ¿Qué es eso de la “visita a los siete templos”?  Cada uno de los días importantes de la Semana Santa tiene sus propias tradiciones.

Hoy en día se acostumbra que el Domingo de Ramos (día en que se recuerda la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén; este domingo resume los dos puntos fundamentales de la Pascua: La Pasión y Muerte de Cristo y su Resurrección) los feligreses acudan a la iglesia con ramitas de palmas que se bendicen. Al finalizar la misa, los asistentes pueden llevarse las ramitas a casa para colocarlas en algún lugar del su hogar; las que se quedan en la Iglesia, son incineradas y las cenizas de éstas se utilizan el miércoles de ceniza del siguiente año.

En la época en que Jesús vivió, se acostumbraba recibir a los reyes y soberanos con palmas y ramos para demostrarles el aprecio del pueblo por ellos, así pasó cuando Jesús entro a Jerusalén.

De este mismo hecho se desprende la tradición de las alfombras de flores, aserrín o frutas que se elaboran por los feligreses para el paso de las diferentes procesiones por las calles.

Otra tradición es el lavatorio de pies. En la misa que se celebra el Jueves Santo se escoge a doce asistentes varones y el sacerdote les lava los pies, representando cuando Jesús le lavó los pies a sus discípulos en la Última Cena. En algunas comunidades se selecciona con tiempo de anticipación a los que van a representar a los doce apóstoles, quienes se toman ese tiempo para prepararse para este acontecimiento.

Ese mismo día también se lleva a cabo la tradición de la visita a los siete templos. Se acostumbra visitar siete iglesias, este peregrinar simboliza el ir y venir de Jesús después de haber sido aprendido en el Huerto de Getsemaní, lugar a donde se dirigió Jesús después de la Última Cena.

En la televisión es común ver en Viernes Santo Vía Crucis vivientes. El más conocido en México es el representado en Ixtapalapa.  El Vía Crucis se compone de estaciones que son imágenes de algunos momentos que vivió Jesús antes de ser crucificado.

Este mismo día en muchos lugares se lleva a cabo la quema del Judas.  Se elabora un muñeco también conocido como "Juan Carnaval" y se le prende fuego recordando la traición a Jesús. Para los campesinos esto simboliza el inicio de un “año nuevo” de cosecha.

En algunas comunidades indígenas, como entre los huicholes, en lugar de la quema del Judas se brinca por encima de una valla de fuego hecho con zacate ardiendo. Por la noche de este mismo día, se lleva a cabo la procesión del silencio.  Las personas realizan una procesión silenciosa acompañada de velas reflexionando sobre los acontecimientos del día.

El Sábado Santo es un día donde las personas permanecen en sus casas prácticamente sin hacer nada, sólo se acostumbra a rezar el Rosario para acompañar a María en su duelo. Otra tradición que se acostumbraba antiguamente el Sábado de Gloria era tirarle agua a la gente que pasaba por la calle. En tiempos pasados era pecado bañarse en Semana Santa antes del Sábado de Gloria, por lo que surgió esta tradición. Hoy en día se tiene una cultura del agua, por lo que esta práctica ha sido prohibida en varias ciudades.


BIENVENIDA LA PASCUA. Después de una Semana Santa llena de tradiciones y costumbres, llega la gran fiesta.  ¿A quién no le hace ilusión que llegue el domingo de Pascua? Muchos niños esperan este día para disfrutar de los huevitos de pascua, ya sean de chocolate o los decorados con sorpresas adentro. Pero... de dónde surge esta forma de celebrar la Pascua?

La tradición de los huevos de pascua surge de los antiguos egipcios, quienes en ocasiones muy especiales regalaban huevos que eran decorados por ellos mismos con pintura, la cual obtenían de las plantas. El mejor regalo resultaba ser el huevo que estuviera mejor pintado, el que era puesto como adorno en las casas.

Según cuenta una historia, cuando Jesús se fue al cielo después de resucitar, los cristianos establecieron la Cuaresma - cuarenta días antes de la fiesta de Pascua- como la fecha en la que los cristianos debían hacer sacrificios para limpiar su alma. ¿Cuál fue el sacrificio? No comer huevos durante la Cuaresma. Cuando llegaba el día de Pascua, todo el mundo se ponía muy contento, pues salían de sus casas con canastas llenas de huevos para regalar a los cristianos. Con ello, recordaban que estaban festejando la Pascua de Resurrección.

Es desde ese entonces que los Huevos de Pascua se regalan para recordar que Jesús resucitó. Posterior a ello, fueron surgiendo nuevas ideas en torno a los huevos, como por ejemplo hacerlos chocolate, los mismos que se regalan hoy en día en algunos lugares.

¿Qué tiene que ver el conejo en todo ésto? Historia aparte merece el famoso "conejo de pascua", animalito que supuestamente ocupó una parte importante de la historia cuando Jesús resucitó. La historia de este peculiar personaje se remonta a las antiguas fiestas anglosajonas pre-cristianas. El conejo era considerado un símbolo de la fertilidad asociado a la diosa Eastre, a quien se le dedicaba el mes de Abril.

Con el pasar de los años, la imagen del conejo se fue introduciendo poco a poco a la tradición de la Semana Santa. Fue a partir del siglo XIX que se empezaron a fabricar muñecos de chocolate y azúcar en Alemania.

Otra historia cuenta que, cuando el cuerpo de Jesús fue puesto en la cueva que le serviría como sepultura, no estaba solo. Había un conejo escondido que, muy asustado, veía cómo la gente lloraba triste. El conejo no sabía por qué todas las personas lloraban por aquel hombre que acababa de ser muerto y encerrado.

Este animalito pasó mucho rato viéndolo. Pasó todo un día y toda una noche. De pronto, el conejo vio algo sorprendente: Jesús se levantó y dobló las sábanas con las que lo habían envuelto. Un ángel quitó la piedra que tapaba la entrada y Jesús salió de la cueva más vivo que nunca!

El conejo comprendió que era Jesús, el Hijo de Dios, y decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado. Como los conejos no pueden hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado, ellos entenderían el mensaje de vida y alegría y así lo hizo. 

Desde entonces, cuenta esta leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordarle al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres.


Tags:

Posteado por Auto Turismo

Si tienes algún comentario, nos gustaría mucho que lo compartieras con nosotros! - Todo comentario fuera de lugar será eliminado de esta sección, a fin de preservar la convivencia cordial entre los participantes de este blog.

0 comentarios

Leave a Reply

Tus comentarios son bienvenidos!